lunes, 29 de junio de 2015

Diez preguntas sin respuesta sobre Jurassic World


Aunque se estrenó el 12 de junio, Jurassic World sigue liderando la taquilla de medio mundo. 22 años después de que comprobásemos que el sueño del multimillonario John Hammond no era tan de color rosa, llega ahora la puesta en marcha de ese parque temático a lo Disney World en donde los dinosaurios conviven con tiendas de regalos y restaurantes de comida rápida. 

Uno de los aspectos más destacados del film (al que nadie niega que es un buen producto de entretenimiento) es su condición de película meta, es decir, el diagnóstico que realizan los gestores de este negocio (se necesita más espectáculo para atraer a más visitantes al parque) es también aplicable a la concepción de esta nueva secuela. Más madera en forma de ¿dinosaurios?, efectos digitales y escenas espectaculares como las que pueblan el tercio final del nuevo trabajo de Colin Trevorrow. Jurassic World también sabe reírse de sí misma y homenajear a la obra primigenia de Spielberg, pero tras verla, no hemos podido evitar hacernos estas diez preguntas sin respuesta. 

Esperamos las vuestras, porque seguro que se os ocurrirán muchas más.


1. ¿Por qué de nuevo los niños protagonistas están marcados por el divorcio de sus progenitores? ¿Cuándo va a sanar Spielberg de este trauma? 

2.¿Por qué los personajes principales son tan pobres y arquetípicos? 

El aventurero indómito, la mujer obsesa del control que se ha volcado en su faceta profesional y ha descuidado todo lo demás (con el consiguiente estigma que se le suele dar a este tipo de personajes femeninos). De entre todos, un secundario, el trabajador friki de la torre de control (Jake Johnson) se erige como el más divertido y nos regala una escena de humor absurdo de lo más desternillante. Los personajes de Jurassic Park siempre quedarán en nuestra memoria, y en ningún momento, hasta cuando Laura Dern rebuscaba entre las heces de dinosaurios, resultaban ridículos como se da aquí el caso. 
3. ¿Por qué los dinosaurios, especialmente el Indominus Rex o los velocirraptors que amaestra el personaje de Chris Pratt como si fueran perritos, se comportan con cualidades humanas y de modo tan arbitrario?   

4. ¿Por qué nos vemos venir el 90% de las muertes, excepto una de un personaje secundario de lo más loca y de serie b (que no spoilearemos)? Por cierto, siguen muriendo siempre primero los mexicanos, asiáticos... y como no, se sigue castigando con las peores muertes a aquellos personajes que podrían tacharse de malos (salvo el caso de la pobre Zara)

5. ¿Por qué la relación sentimental entre la "tacones" y "el hombre que susurraba a los velocirraptors" es tan predecible, y responde al típico esquema que hemos visto mil veces?  

6. ¿Por qué la banda sonora de Michael Giacchino está tan eclipsada por la de John Williams? Para esta sí tenemos respuesta, porque es mucho mejor la original, solo hay que ver las veces que se recurre a ella en este homenaje y parodia que es Jurassic World. 

7. Esta es inevitable y roza la indignación del espectador con un mínimo de sentido común ¿Por qué el personaje de Bryce Dallas Howard no se quita los tacones en toda la película?   

8. ¿Por qué el niño pequeño resulta tan cansino? Preferimos la pedantería del pequeño Timy en Jurassic Park, al menos aprendíamos algo sobre dinosaurios.

9.  ¿Por qué tanto hueco para la innecesaria trama urdida por ese malo tan poco carismático como es Vincent Donofrio, quien por cierto se sigue pareciendo y mucho a Orson Welles (como ya demostró en Ed Wood)?


 10. Resumiendo, ¿por qué en general se han conformado con un guion tan poco verosímil y trabajado que hace aún más grande a Jurassic Park?  

miércoles, 24 de junio de 2015

Siete bandas sonoras de James Horner con las que crecí


Por María José Agudo @Mary_Agurod


De entre todos los obituarios dedicados al músico estadounidense James Horner, fallecido el 22 de junio en accidente de avioneta a unos tempranos 61 años, hay uno con el que me he identificado mucho, el expresado en Twitter por el director español Juan Antonio Bayona (El orfanato, Lo imposible), quien ha escrito que "Horner le puso música a nuestra infancia". En efecto, Horner marcó a toda una generación de futuros cinéfilos. Repasando hoy las innumerables bandas sonoras que compuso este laureado autor (consulta todas sus nominaciones y premios) me he reencontrado con partituras que había olvidado que eran suyas. Melodías que me acompañaron en mi más tierna infancia (¡benditas sean las películas del olvidado Don Bluth!) o música que servía para que soñara despierta con el primer beso de un chico que fuera un clon de Devon Sawa en Casper. (cosas de la edad)

Por eso, como recuerdo a este grande (también criticado por su tendencia a autoplagiarse, véase el parabaráh
e querido rescatar ocho de sus bandas sonoras. No es una selección de lo mejor, aunque algunas de ellas sí lo sean, son aquellas que me retrotraen a cuando era una niña o una adolescente adicta a la Superpop. Ese es el motivo de que la mayoría de los trabajos escogidos pertenezcan a los 80 y los 90, décadas clave para Horner y para mí, pues en ellas fui descubriendo el cine y la magia de las bandas sonoras. Os dejo con mi selección nostalgia de James Horner, y espero la vuestra. En homenaje a este genio de la música de cine. 

lunes, 22 de junio de 2015

“De-mente”, el nuevo corto de nuestro colaborador Lorenzo Ayuso




No todo va a ser Jurassic World y grandes superproducciones, desde este pequeño blog también queremos dar cobertura al trabajo de realizadores noveles del panorama español, y más aún si tenemos el gusto de conocerles y saber de su talento. Este es el caso de De-mente, el segundo cortometraje como director de Lorenzo Ayuso tras Evaluación Final, que supuso su debut profesional ante las cámaras. 

Producido por Amania Films, responsable de AgurMalas vibraciones o el inminente Artificial, este nuevo proyecto acaba de concluir su rodaje y cuenta con rostros conocidos en su reparto; como el actor Malcolm T. Sitté (a quien hemos podido ver en la serie de televisión El Chiringuito de Pepe y veremos en Palmeras en la nieve). Él y Sergio Sánchez Shaw (Evaluación Final, Woyzeck, El monstruo ríe) son los protagonistas del segundo trabajo de Lorenzo, de quien habéis podido leer en este blog algunas críticas y especiales.

¿Qué cuenta De-mente? 

Klaus (Sánchez Shaw), un actor fracasado, se presenta de madrugada en casa de su viejo amigo Genio (Sitté), otro intérprete de carrera meteórica en televisión. Klaus tiene algo importante que decirle: confiesa que, desde pequeño, ha tenido visiones premonitorias, y que esa misma noche, ha visto en sueños a Genio brutalmente asesinado. Sin embargo, Genio, recién llegado de una fiesta de disfraces y ataviado como Drácula Negro, se muestra escéptico...



Según nos informa la productora, este trabajo está rodado con una Red Epic Dragon, una de las cámaras punteras del actual mercado audiovisual, y se ha llevado a cabo gracias a un nutrido y experimentado equipo, en el que se cuentan los nombres, entre otros, del reputado y solicitado Roberto Castelli (fotógrafo y realizador para marcas como Beefeater, eBay, Marypaz o Pokerstars) como director de fotografía; Pepe Rodríguez, líder de Dardem, en la banda sonora o Lita Echeverría (Artificial), en la dirección artística.

Mitad comedia negra, mitad terror psicológico, géneros muy del gusto de su realizador, De-mente es según su creador un corto desasosegante pero divertido, con diálogos punzantes, situaciones excéntricas y personajes en el límite, influenciado por cintas tan dispares como Fudoh, Siete notas en negro, The Lords of Salem o Matar o no matar, ese el problema. Su estreno está previsto para finales de 2015, cuando comience a abrirse camino por el circuito de festivales.

Podéis seguir todas las novedades en torno a la producción a través de su Facebook oficial: http://www.facebook.com/de.mente.corto/

Desde aquí le deseamos toda la suerte a Lorenzo con este nuevo cortometraje. 


FICHA TÉCNICA

Año de producción: 2015;
Nacionalidad: Española;
Producción: Amania Films
Dirección y guión: Lorenzo Ayuso        
Productores ejecutivos: Luis Espinosa, David P. Sañudo;
Dirección de producción: Elena Maeso
Ayudante de Dirección: Angelines Amaro Gómez
Dirección de Fotografía: Roberto Castelli
Montaje: Eduardo Ovejero
Música: Pepe Rodríguez
Sonido directo: Jorge Granda
Dirección Artística: Lita Echeverría
VFX: Azahara Gómez
Efectos especiales de maquillaje: Santiago Gijón Jiménez (HYDE FX)
Maquillaje: Alba Jiménez
Vestuario: Elixabet Núñez
Intérpretes:
Malcolm T. Sitté (Genio/Blácula)
Sergio Sánchez Shaw (Klaus)
David Blanka (Presentador de TV)
Carol Andrés Orellana (Presentadora de TV)
Y... El perro Otto (Roman)


martes, 2 de junio de 2015

Crítica Nuestro último verano en Escocia


El encanto de la sencillez
Por María José Agudo @Mary_Agurod

Las feel good movie o películas de buen rollo no suelen tener muy buena prensa, aún cuando por lo general, consiguen llevar a su terreno a numerosos espectadores. Se les critica su tendencia al buenismo y su calculado manejo de emociones, algo que ya Capra dominaba a la perfección. En un mundo cada vez más obsesionado por ser feliz, este cine de naturaleza optimista viene a ser como una cura para el alma, un alivio para nuestros a veces maltrechos corazones. La auto confirmación de ese dicho tan popular que dice "Dios aprieta pero no ahoga". El efecto que provocan a la salida del cine suele ser de una vitalidad contagiosa, algo que no viene mal en tiempos de hipermedicación contra la depresión. El cine, como ya saben, es a veces la mejor terapia contra esos días rojos (como diría Holly Golightly) que todos tenemos. 

Sin abusar del azúcar y con mucho humor negro, llega a nuestras pantallas Nuestro último verano en Escocia (What we did on our Holiday), el último ejemplo de film que podría encajar dentro de este subgénero. Una comedia que fue Premio del Público en la Seminci de Valladolid, y que tiene en su dirección de actores una de sus mayores fortalezas. Prácticamente, todo el reparto está estupendo y creíble en sus respectivos papeles, incluida una Rosamund Pike que aún perdura en nuestra memoria por su brillante composición de Amy en Perdida. Aquí exhibe un rol totalmente diferente (mucho más liviano), pero  indicativo de lo camaleónica que puede resultar esta actriz británica. 

Pero si el plantel adulto da la talla, muy especialmente el personaje entrañable del abuelo (interpretado por el veterano actor escocés Billy Connolly), hay que llamar la atención al espectador sobre los tres retoños del matrimonio de ficción que conforman Doug y Abi. A día de hoy no es fácil toparse con unas interpretaciones infantiles como las que aquí se consiguen: naturales, divertidas y nada repelentes. Parece de perogrullo pero aquí los niños (salvo en algún momento crucial) parecen de verdad niños: con sus ocurrencias, su fantasía desbordante, su capacidad para poner a los adultos en un aprieto o su insospechada madurez. Esta última característica está subrayada a lo largo de diferentes escenas, y se diría que hay momentos en donde los pequeños son más sensatos que los adultos que los rodean. 

Los tres hijos son por tanto cruciales en la trama escrita por los británicos Andy Hamilton y Guy Jenkin (responsables de la serie inglesa Outnumbered) y creadores acostumbrados a trabajar con menores, algo que sería la pesadilla de Alfred Hitchcock. Ellos son el motor de una película que se pasa en un suspiro y que no deja de ser un canto a la vida, la vida de cualquier mortal, la que tiene buenos y malos momentos, la que incluso cuando muestra su peor cara, como dice el personaje del abuelo, no quieres que se acabe

Algunos lectores pensarán que me he dejado llevar por el almíbar o el mantra del "carpe diem" que rezuman este tipo de películas, pero nada más lejos de la realidad. Aunque Nuestro último verano en Escocia coquetee con la sensiblería y tire de tópicos, sabe ser ácida, locuaz y también crítica con los comportamientos de aquellos que ya hemos sobrepasado la infancia (al menos en apariencia).

Lo mejor: El reparto, como han trabajado los directores con los niños (otorgándoles libertad en muchas de sus frases), los diálogos más punzantes y negros, el momento de la cuñada (una suerte de ama de casa perfecta que lleva en potencia una Beverly de Los asesinatos de mamá).

Lo peor: Cierta ligereza en algunos personajes secundarios y situaciones más previsibles o tópicas que buscan incidir en el mensaje final.













De bonus track os dejamos con la deliciosa canción que puede escucharse en la película, ya utilizada en otros films como la también británica Despertando a Ned o El indomable Will Hunting.