miércoles, 1 de junio de 2016

Entrevista a Francisco Espada, director de El país del miedo


Con motivo del estreno el pasado viernes 27 de mayo de la película El país del miedo, aprovechamos para entrevistar a su director y guionista, Francisco Espada.

Por María José Agudo @Mary_Agurod


En primer lugar, enhorabuena por conseguir que la película tenga recorrido más allá de festivales y pueda estrenarse en las carteleras comerciales de diferentes puntos de España (ver listado de salas). ¿Ha sido muy largo el proceso hasta llegar a la exhibición? Tengo entendido que pasaron siete años.

Levantar una película independiente siempre es un proceso lento y complicado, pero procuramos disfrutar del proceso que es lo realmente interesante y en este caso más.

El otro día en la presentación de la película en Badajoz definiste tu debut como “un thriller social que quiere colocar al espectador en el incómodo lugar del cobarde”, el de Carlos (José Luis García Pérez), un hombre corriente extorsionado por una niña violenta ¿Cuáles eran los temas que más te interesaban tratar cuando adaptaste el libro de Isaac Rosa? ¿Qué miedos te encontraste como director novel?

Me interesan los personajes contradictorios, como el protagonista de la novela y la película. Quería incidir en la cobardía como metáfora de una sociedad atrofiada por el miedo que es incapaz de dar salida racional a conflictos emocionales, y que en realidad está inducidos. El miedo como director y guionista era no estar a la altura de una novela muy compleja.

"Quería incidir en la cobardía como metáfora de una sociedad atrofiada por el miedo"

El país del miedo está repleta de escenas con las que el espectador español puede sentirse identificado: se hace referencia a los recortes en la educación, la explotación laboral, los ERE, la pérdida de confianza en las instituciones… la actualidad, por desgracia, imagino que os dio mucho juego para explicar el comportamiento de los personajes principales…

Esos temas que señalas están más presentes en el guión que en la novela, son producto de la puesta al día de los nuevos temores que nos atenazan. En la novela, al estar escrita en una época anterior habla de otros miedos, pero estos han evolucionado.

Es interesante el papel que juegan en la trama los prejuicios, las mentiras o la incomunicación. Si hablamos de la familia afectada, la madre (Cristina Plazas), culpa al entorno (barrio, escuela…) de todo lo malo que les está ocurriendo y no es capaz de hacer autocrítica. El padre, por el contrario, construye una bola de nieve por no saber gestionar el caso de acoso. ¿El miedo saca la peor versión de nosotros mismos? ¿Cómo trabajaste ese sentimiento con los actores, en especial con José Luis García Pérez?

Sin duda, el miedo puede sacar la peor versión, pero también gracias al miedo la especie ha sobrevivido, es nuestro sistema inmunológico. Yo no trabajo las emociones de manera directa con los actores, lo que intentamos es construir una serie de circunstancias que nos ayuden a comprender lo que ocurre en cada una de las situaciones, para intentar encontrar respuestas espontáneas en los intérpretes. Con José Luis trabajamos muy profundamente el análisis del texto, tanto de la novela como del guión y después los pusimos en pie en un proceso largo e interesante de ensayos, donde construimos los vínculos y las relaciones con los otros personajes.
José Luis García Pérez y la extremeña Marina Recio, quien debuta con este papel
Por el tratamiento que hace del acoso escolar y la violencia, la película ha despertado el interés de distribuidoras internacionales o de televisiones como Canal Sur o TVE. ¿crees que tu película puede ayudar a educadores y profesionales interesados en la prevención de estas conductas?

Sobre todo creo que la película pone en el centro de la escena una situación que es más común de lo que pensamos, que no se afronta con la diligencia debida y sobre la que no debemos permanecer con los ojos cerrados. Dicho esto, no creo que sea un película sobre el acosos escolar, es uno de los temas que trata, pero en un contexto mas amplio donde se parte de una situación específica para intentar convertirla en una metáfora de las sociedades cobardes, esas que aceptan normas de sobreprotección que solo nos hacen sentir mas vulnerables.

Esta es una película con producción extremeña, rodada íntegramente en la ciudad de Badajoz. ¿Cómo ves la producción de largometrajes en Extremadura? ¿Está condenado el sector a depender de ayudas regionales o hay vida más allá?

Yo creo que no se puede condenar a las propuestas creativas a depender exclusivamente de la ley del mercado, sobre todo cuando no existe la igualdad de oportunidades y  nos obligan a competir con las manos atadas a la espalda. Pienso que es necesaria la participación de las instituciones, que deberían hacerlo en mayor medida como en el caso de la educación y la sanidad, y desterrar la falacia de que es un sector subvencionado, cuando la realidad demuestra que los que mas dinero reciben del estado son los sectores paradigmáticos del capitalismo neoliberal como el financiero.


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