viernes, 11 de abril de 2014

Crónica premiere Anochece en la India

Los actores Juan  Diego, Javier Pereira y el director del film Chema Rodríguez (cedida por Suria Comunicación)
Por Julio César Agudo 

El pasado lunes 7 de abril, tuvimos la ocasión de acudir a la Premiere de Anochece en la India, filme producido por Producciones Sin un Duro y distribuido por Wanda Films, y que se estrena hoy viernes 11 de abril, una road movie vitalistaópera prima del cineasta sevillano Chema Rodríguez que obtuvo en el pasado Festival de Cine Español de Málaga las Biznagas de Plata al Mejor Actor y al Mejor Montaje.

El evento, patrocinado por 11811, se celebró en el madrileño Cine Palafox (calle Luchana), cuya sala principal se llenó de ilustres invitados del cine español, incluyendo al Presidente de la Academia, Enrique González Macho, y a actores como Fernando Chinarro, Daniel Guzmán, Neus Asensi, Marina San José o Luisa Martín, o reconocidos directores como Pablo Berger, Jaime de Armiñán y José Luis García Sánchez, así como alguna que otra figura del espectáculo. Por allí vimos desfilar desde a Gonzalo Miró, el ex futbolista Rubén de la Red o el cantante Miguel Ríos, entre otros.

Tras una larga espera, aparecieron en el escenario Chema Rodríguez, director de la película, Juan Diego, actor protagonista, y Javier Pereira, actor de reparto. En primer lugar tomó la palabra Chema Rodríguez, quien quiso recordar que esta película tiene su origen en la novela “Anochece en Katmandú”, escrita por él mismo y publicada en 2003, que narra la historia de Lorenzo del Amo, madrileño que en los 70 se dedicaba a organizar viajes por tierra a la India para la incipiente comunidad hippie. Uno de los momentos emotivos de la noche fue la presencia del propio Lorenzo del Amo, postrado en una silla de ruedas desde 1982 por un accidente sufrido en el río Niger, quien se llevó una calurosa acogida por parte del numeroso público asistente, especialmente cuando tras la proyección Juan Diego y él se fundieron en un abrazo.

Fotografía: Julio César Agudo
Chema Rodríguez no quiso obviar las dificultades que le ha entrañado el rodaje de esta película, en producción desde 2008. Con cambios en productora, guión, equipo técnico, etc. La falta de financiación supuso en varias ocasiones la paralización casi definitiva del proyecto, hasta el punto de que el equipo que finalizó la película tuvo que capitalizar sus sueldos para que esta pudiese ver la luz finalmente. El director sevillano tuvo claro que el protagonista de la historia debía ser Juan Diego, y quiso tener unas palabras de agradecimiento con el actor por subirse el primero al barco a pesar de las pocas expectativas con las que contaba.

Por su parte, Juan Diego destacó que Anochece en la India ha sido una de las películas más difíciles de protagonizar y, posiblemente, la más amada. Nos recordó que ya adivinó esa dificultad cuando recibió la llamada de la productora “Sin un Duro”. Juan Diego, siempre comprometido no quiso perder la oportunidad de hacer una llamada de atención a los máximos dirigentes de la política económica y cultural del país, y quiso cerrar su intervención con un clarividente “ojalá esto sea el amanecer y no el anochecer del cine español”.

Por último, el actor Javier Pereira, reciente Goya a mejor actor revelación por Stockholm, quiso tener una breves palabras de agradecimiento.

Una road movie con excelentes interpretaciones

Anochece en la India es una road movie de carácter  internacional tanto en producción como en reparto y localizaciones, pero su ADN es 100% español, y eso en tiempos de crisis y recortes en el sector se nota. La exuberante India se nos presenta algo menos colorida, pero Chema Rodríguez se ha centrado en sacar todo lo mejor del viaje espiritual y emocional de Ricardo y Dana, los personajes principales de esta ficción. Y aquí sí brilla la película. El casting es meritorio y la actriz rumana Clara Voda, que da vida a la asistenta del personaje de Juan Diego y compañera de viaje de éste, mantiene una credibilidad durante todo el metraje digna de mencionar. Lo de Juan Diego es ya harina de otro costal. La película es para él y él es la película. Su actuación derrocha carácter, pero también esfuerzo. Hay que resaltar la dureza física de interpretar a un paralítico y rodar, al parecer sin extras, ciertas escenas.

Sin embargo, a pesar de las excelentes actuaciones de los protagonistas, el filme no logra transmitir todo el torrente de emociones que pretende, por lo que no queda más remedio que decir aquello de que el viaje se queda a medias. 

Desde este blog queremos agradecer a la productora la invitación a esta premiere y deseamos a esta valiente y sufrida producción española éxito en su carrera comercial.

jueves, 10 de abril de 2014

Sorteamos dos entradas dobles para el preestreno de Divergente



¿Quieres asistir al preestreno de una de las películas más esperadas del año? Nos referimos a Divergente, la esperada adaptación de la exitosa saga literaria del mismo nombre escrita por Veronica Roth y que protagoniza la actriz Shailene Woodley (Los descendientes). Dirigida por Neil Buger, realizador de El ilusionista, la película nos sitúa en un futuro distópico en donde la sociedad está dividida en cinco categorías: Verdad, Abnegación, Osadía, Cordialidad y Erudición. Sin embargo, Beatrice, la protagonista no es como el resto, guarda un secreto que podría ser definitivo para mantener el orden social descrito y también para salvar su propia vida...

Gracias a Sensacine contamos con dos entradas dobles para asistir al preestreno de Divergente el próximo jueves 24 de abril a las 19:30 horas.

Cómo participar

Para conseguir una de las 2 entradas dobles que sorteamos tendrás que hacerte seguidor de alguna de nuestras redes (twitter o Facebook), y de alguna de las redes de Sensacine (twitterFacebook o Google+), además de escribir un tuit o un comentario en la actualización de Facebook que pongamos del concurso que mencione a @Sensacine y @Cineenconserva. 

Algo así: "Me encantaría asistir al preestreno en Madrid de Divergente. Gracias a @SensaCine y @Cineenconserva no me lo pierdo!"

Después de escribir el tweet o de comentar en Facebook, tenéis que enviar un email a cineenconserva@gmail.com, identificando vuestro usuario de twitter o Facebook y vuestro nombre y apellidos. Entre los participantes sortearemos 2 entradas dobles. Tienes hasta el lunes 21 de abril para participar. Si eres uno de los afortunados te enviaremos un email y publicaremos tu nombre en la web.

Mucha suerte!!



lunes, 7 de abril de 2014

Cuando Mickey Rooney se ligó a Ava Gardner



Estrella infantil, actor más taquillero en los 40, rostro recurrente de la televisión estadounidense, cómico y un amante prolífico, todo eso y más fue Mickey Rooney (1920-2014), la última de las grandes estrellas del Hollywood clásico, ese que nos encanta narrar en esta sección, que ha fallecido. Esta vez nuestro querido cronista de esa época, Milton River, ha querido contarnos algo que muchos no se explican, cómo pudo ligarse Mickey Rooney, de 1.57 metros de estatura, a la que luego fue definida como el animal más bello del mundo, Ava Gardner. No se pierdan esta historia.

jueves, 3 de abril de 2014

Crítica Kamikaze; misión suicida

Creo que como espectadora no puede haber algo peor que te manipulen emocionalmente, y ciertamente es algo que pasa muy a menudo y Hollywood sabe mucho de eso. En este caso sucede en una película española, Kamikaze, ópera prima de David Pina, curtido en guiones para series patrias como Los serrano, Los hombres de Paco, El barco o las dos entregas de las películas Fuga de cerebros. Su relación con Globomedia es muy estrecha, precisamente la famosa productora ha participado en esta adaptación de la novela homónima de Iván Escobar.

martes, 1 de abril de 2014

Crítica El gran hotel Budapest: la película más divertida de Wes Anderson

Ilustración original de Sandra Agudo
Vivir por un tiempo en una película de Wes Anderson sería algo que me encantaría, llamadme ñoña si queréis. ¿Será porque en ellas todo es en apariencia bonito, teñido de colores que parecen sacados de la pastelería que sale en su última película? ¿O será porque en su mundo habitan unos personajes estrafalarios y encantadores, melancólicos muchos y afectados por una nostalgia incurable? Lo cierto es que pocos cineastas tienen un estilo tan propio y personal como el creador texano, y aunque en ocasiones, sus películas han adolecido de un exceso de preponderancia de la forma sobre el fondo (Anderson es un esteta de mucho cuidado pero eso es parte de su encanto), el caso es que su último trabajo me ha parecido el más divertido y disfrutable de todos, y en conjunto su mejor película hasta la fecha.

Dividida en diferentes capítulos, la trama nos lleva desde el presente al pasado y a un pasado aún más lejano para regresar al mismo punto donde empezó. Una pirueta de la que logra salir airoso el director de títulos como Los tenenbaums o Moonrise Kingdom. En el país imaginario de Zubrowka, un escritor (Jude Law) llega al Gran Hotel Budapest en los años 60, ahora un establecimiento gris y con empleados que no ponen pasión en su trabajo. Allí, el escritor conoce a Zero Muhammad (F. Murray Abraham) quien en una cena le relata la mejor época de toda su vida; su experiencia como botones de El Gran Hotel Budapest.




El gran hotel Budapest es una película de enredo principalmente, una comedia coral con un toque de distinción del que Lubistch se sentiría orgulloso, y que en ciertos momentos recuerda desde a Tintín hasta otros cómics o aventuras animadas, con peripecias de todo tipo como esa fuga de la prisión inolvidable. Pero también es algo más. Aunque Anderson evite ponerse dramático, es fácil encontrar en ella una crítica a los totalitarimos que devastaron Europa, y a la oscuridad que propagaron después, como se demuestra en el uso que hace del blanco y negro. Su último filme es también una reivindicación del pasado, de una época en donde el personaje de M. Gustave (brillante Ralph Fiennes) no desentonaba y donde su L' Air de Panache y sus refinados modales eran la máxima expresión de la elegancia. 

Excepcional reparto y una dirección artística sobresaliente

Si la película funciona no solo es por el talento y el genio creativo de Anderson, detallista hasta niveles insospechados como se ve en la recreación del hotel, sino también por la interpretación de los dos protagonistas principales, Ralph Fiennes y el debutante Tony Revolori quien encarna con brillante ingenuidad al joven Zero. Junto al maestro y al aprendiz, desfilan un plantel de estrellas que quita el hipo. Desde algunos de sus actores fetiche (Bill Murray, Owen Wilson, Jason Schwartzman...) a otros cuya presencia es fugaz (Léa Seydoux, Tilda Swinton en el papel de anciana millonaria, y que curiosamente estaba pensado para Angela Lansbury), sin olvidarnos de dos actores que aquí resultan muy cómicos. Me refiero a ese par de malos ejemplares encarnados por Willem Dafoe (cada vez más parecido a Nosferatu por cierto) y Adrien Brody, gran actor que cuando tiene un buen papel, por pequeño y trivial que parezca, sabe dar lo mejor de sí mismo. Por el hotel también desfilan entre otros rostros conocidos un Edward Norton, que parece sacado de la anterior película de Anderson, Jeff Goldblum o Saoirse Ronan, quien interpreta a la dulce y decidida novia del lobby boy.


A nivel formal El gran hotel Budapest lleva a otro nivel todos los trabajos anteriores de su director, una vez más Anderson emplea sus recursos favoritos y que tanto amor-odio despiertan;  travellings laterales, rótulos con letras barrocas, planos cenitales, saturación cromática... pero esta vez se acoplan de un modo perfecto a la historia que nos cuenta. Pero la película no solo es una delicia de ver sino también de escuchar. De nuevo, Alexandre Desplat, uno de los mejores compositores de música de cine de la actualidad, compone una banda sonora que se erige como un personaje más y que imprime ritmo a las persecuciones, robos...así como sabe recrear la nostalgia de un amor perdido. 

En definitiva, El gran hotel Budapest es divertimento puro, un espectáculo que durante 100 minutos logrará que el espectador no pierda sonrisa, y todo ello con el sello de un AUTOR que en esta ocasión ha querido rendir su particular homenaje al escritor austríaco Stefan Zweig. No se la pierdan.  

Lo mejor: La pareja formada por Fiennes-Revolori, los diálogos hilarantes y el peculiar sentido del humor, la dirección artística, el fantástico reparto, banda sonora y la bendita imaginación de Anderson.

Lo peor: Que los detractores de Anderson no sepan ver más allá de su particular estilo. 




jueves, 27 de marzo de 2014

La útil belleza de Sorrentino

Aprovechando que hoy sale en DVD una de las películas más aclamadas del pasado año, La gran belleza de Paolo Sorrentino, hemos querido publicar un post sobre la reciente ganadora del Oscar a la mejor película extranjera. Y qué mejor que contar con alguien que comparta con el personaje de Jep Gambardella (Tony Servillo) su amor por la palabra. La elección ha sido el escritor extremeño Fernando de las Heras (Badajoz, 1981), quien no solo es un apasionado de la poesía como da cuenta de ello su último libro, "Cerca del origen" (Editora Regional de Extremadura), sino también del buen cine. Os dejamos con su artículo y esperamos vuestros comentarios sobre esta joya del cine europeo.

lunes, 24 de marzo de 2014

Entrevista a Fernando Franco: director de La herida

Tras entrevistar a la única directora de animación española con nombre de mujer, Maite Ruiz de Austri hoy tengo el gusto de publicar la entrevista realizada en el marco del Festival Solidario de Cine Español de Cáceres a Fernando Franco, último Premio Goya al mejor director novel por La herida y cineasta en el sentido más amplio del término, a quien desde aquí agradezco su disponibilidad y sencillez. No os la perdáis!
Fotografía: Miriam Raposo


En primer lugar, enhorabuena por ese nuevo premio, el San Pancracio del Festival Solidario de Cine Español de Cáceres al mejor director novel por La herida, ¿Da vértigo cuando se consiguen tantos reconocimientos con tu ópera prima o es una sensación de lo más placentera?

Es muy placentero en el sentido que lo siento como un reconocimiento no sólo a mí sino a todo el equipo que se ha aliado conmigo, con mucho entusiasmo, para hacer una película sin tener la más remota idea de que todo esto iba a pasar. Lo han hecho porque creían en lo que estábamos haciendo y esa es la mayor satisfacción que se puede llevar uno.

Aunque La herida no obtuviese el Goya a mejor película muchas voces dicen que es la mejor película española del 2013. ¿Por qué quisiste adentrarte en este trastorno mental?

Me interesan los temas un tanto subterráneos y que, de algún modo, la pantalla puede trasplantar al imaginario colectivo al hacerlos más accesibles. En principio me planteé tratar el tema desde un enfoque documental pero, finalmente, decidí que era mejor idea transplantarlo a la ficción.

En La herida, el espectador casi puede tocar el sufrimiento de Ana (Marián Alvarez), ¿desde el principio te planteaste esa forma de rodar tan próxima, asfixiante incluso? ¿La típica estructura de guion (inicio, nudo y desenlace) nunca entró en tus planes? 

La forma viene del germen documental que mencionaba antes. Siempre fueron muy influyentes para mí el cinema verité o el direct cinema. Eso ha trascendido más allá de que la película sea finalmente una ficción. En cuanto a la estructura, es así desde la primera versión. Siempre me interesó más retratar un fragmento de vida que encajar la historia en algo autoconclusivo.

Tengo entendido que Marián Alvarez fue tu primera y única opción, quién de los dos está más agradecido al otro, ¿tú a ella por plasmar a la perfección un incómodo personaje o ella a ti por haberle brindado el que por ahora es el papel de su vida?

Marián con su Goya a mejor actriz protagonista por La herida
Foto: Academia de Cine (Alberto Ortega)
Nos estamos mutuamente agradecidos porque ha sido una cuestión de confianza recíproca. Yo, por mi parte, creo que la película no hubiese sido la misma sin ella. Claramente, hubiese sido peor.

Estudiaste Comunicación Audiovisual en Sevilla, tu ciudad natal, y te especializaste en el campo del montaje. Uno de tus trabajos más conocidos fue la edición de Blancanieves, (Pablo Berger, 2012) y has rodado cortometrajes, videoclips para grupos tan conocidos como Vetusta Morla. ¿Te consideras un hombre orquesta o en la próxima película solo te preocuparás de gritar aquello de Corten?


Me gusta hacer de todo e intentaré seguir haciéndolo. Me gusta ser un cineasta en el sentido amplio del término, hacer cine independiente de el puesto desde el que lo haga.

¿Algún nuevo proyecto en mente que puedas adelantarnos, ¿qué géneros te gustaría tocar aparte del drama? ¿Tienes fijación por algún tema en especial o te consideras un creador abierto a todo tipo de historias?

Me interesa el retrato de personajes con una cierta profundidad psicológica, con una cierta ambigüedad. Me interesaría seguir trabajando en esa línea, con independencia del género. Mi nuevo proyecto va en esa dirección, aunque aún falta bastante trabajo para completar el guión.

Fernando León, Alejandro Amenabar, Daniel Sánchez Arevalo, Juan Antonio Bayona, Mar Coll… ellos también fueron premiados con el Goya mejor director novel, ¿qué carrera te ha sorprendido más? ¿Qué director/a español se encuentra entre tus referentes?

No me gusta poner a unos por encima de otros, así que citaré a un referente absoluto para mí en su manera de entender el cine, independientemente de que no obtuviese ningún Goya: Iván Zulueta.

He visto que estás presente en redes sociales como Twitter o Pinterest, ¿qué te aportan? ¿hoy en día las consideras imprescindibles para promocionar una película o en realidad no es para tanto?

Contribuyen a dar una mayor visibilidad a lo que estás haciendo. También contribuyen a que exista un intercambio más directo y de primera mano con el público.

Por último, ¿a tu juicio cual crees que es la principal herida del cine español,¿tiene cura?

Los prejuicios que tiene cierta gente que habla de él a base de generalizaciones despectivas. Creo que tiene cura y que está en manos de todos, del público y de los que hacemos las películas. Todo se andará.