lunes, 15 de septiembre de 2014

Sorteamos cinco entradas para asistir al preestreno de La entrega



Gracias a Sensacine sorteamos 5 entradas dobles para ver el 23 de septiembre en los cines Kinépolis de Madrid, La entrega, segunda película del director belga, Michael R. Roskam, quien con su primer trabajo Bullhead ya consiguió repercusión internacional  al lograr que su película fuera nominada al Oscar a mejor película extranjera. Esta es su primera incursión con producción estadounidense y actores de la talla de Tom Hardy, a quien recientemente vimos en Locke, Noomi Rapace o el tristemente desaparecido James Gandolfini. 

El guion de La entrega (The drop) corre a cargo del escritor estadounidense Dennis Lehane, muy conocido por ser el autor de tres novelas que luego han sido llevadas al cine con éxito; Mystic River, Adiós pequeña adiós y la película de Scorsese, Shutter Island.  

Si no quieres perderte esta película echa un vistazo a las bases del concurso. 

Cómo participar

Para conseguir una de las 5 entradas dobles tendrás que seguir una serie de pasos:

1. Tendrás que hacerte seguidor de alguna de nuestras redes (twitter o Facebook), y de alguna de las redes de Sensacine (twitterFacebook o Google+).

2. Tienes que escribir un tuit que mencione a @Sensacine y @Cineenconserva. 

Algo así: "Me encantaría asistir al preestreno en Madrid de "La entrega".Gracias a @SensaCine y @Cineenconserva no me lo pierdo!". Si no tienes Twitter puedes incluir un mensaje parecido en la actualización que pongamos en Facebook de dicho concurso.

3. Después de escribir el tweet, tienes que enviar un email a cineenconserva@gmail.com  con el asunto "Concurso La entrega" y en donde respondáis a la siguiente pregunta. ¿Cuál era el nombre de la precuela de una famosa saga de ciencia ficción protagonizada por Noomi Rapace?. Por favor, indicad vuestro nombre y apellidos para poder participar.

Recordad que tenéis hasta el 19 de septiembre para participar. Como ya es habitual, avisaremos a los ganadores por email y también se comunicará por redes sociales. 

Mucha suerte.




jueves, 11 de septiembre de 2014

Cinema Paradiso, ¿película sobrevalorada o el mejor homenaje que se ha hecho al cine?


Cinema Paradiso, el clásico de Giuseppe Tornatore que se estrenó en 1989, ha cumplido 25 años y se ha vuelto a reponer en más de 100 salas de nuestro país. (listado de cines donde puede verse). Motivo más que suficiente para que en esta ocasión, como ya hicimos con Guerra Mundial Z, os traigamos otro duelo dialéctico. En esta ocasión, de nuevo soy la defensora ya que nuestro invitado, Alberto Magariño, no se corta y la despelleja sin ningún ápice de sentimiento. De paso aprovechamos para preguntaros, ¿es una película sobrevalorada o por el contrario, es el mejor homenaje que se ha hecho al séptimo arte?

domingo, 7 de septiembre de 2014

Los asesinatos de mamá; mi madre es una serial killer


No deja de ser curioso que el monográfico de la revista Versión Original (y ya llevan más de 200 números) que ha tenido mayor aceptación entre los colaboradores, a la hora de querer escribir sobre ese tema, haya sido el de Asesinos en el Cine. Tanto es así que por primera vez se han publicado dos números sobre el mismo tema. Nos hemos matado (afortunadamente no es una expresión literal) por regar las páginas de sádicos, perturbados y mala gente en general. De entre todas estas joyas, yo he escogido a una asesina, la singular ama de casa que protagoniza una de las películas más divertidas de John Waters, Los asesinatos de mamá. 


Os dejo con parte del texto que he escrito, podéis encontrar el resto así como los recomendables artículos de mis compañeros en el enlace que pongo al final del post.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Locke; una larga noche


La noche siempre ha sido una buena aliada para los conductores. Suele haber menos tráfico, mayor tranquilidad y si vas solo y no sufres de miopía, hasta puede convertirse en una experiencia muy placentera. Todo lo contrario de lo que le sucede al protagonista de Locke, segunda película del director británico Steven Knight (Redención), interpretada por un solo actor, como ocurría en otros experimentos fílmicos anteriores como Buried del español Rodrigo Cortés o Cuando todo está perdido de J. C Chandor. Aquí el encargado de sostener todo el peso del libreto de Knight, recordado también por ser el autor de Promesas del Este, es el británico Tom Hardy, si me lo permiten uno de los actores más interesantes y atractivos del panorama actual, capaz de dar lo mejor tanto en blockbusters como El caballero oscuro, la leyenda renace como en trabajos de autor, dramas de época o lo que se ponga por delante. En esta ocasión, se ha ganado mi admiración por el recital interpretativo que se come él solito, aunque haya otros intérpretes como Olivia Colman (fantástica en Tyrannosaur) o el chico de Lo imposible, Tom Holland, que conversan por teléfono durante el trayecto con el protagonista

Contada en tiempo real, en 85 minutos, Locke ofrece al espectador un viaje en coche de lo más movidito, pero no porque incluya acción, carreras y adrenalina, sino por todas las emociones que allí se van a desatar. La trama comienza cuando Ivan Locke, constructor casado y con dos hijos, se dispone a regresar a casa a ver un partido de su equipo favorito. Pero en el último momento recibe una llamada y toma una decisión que le hará conducir hasta Londres, poniendo en juego su vida personal y laboral. La decisión elegida es el tema central de esta obra pues es la que marca el devenir de los acontecimientos y que en un ejercicio de originalidad, el guion pone sobre la mesa en el primer momento. Los minutos restantes están dedicados a como el constructor intenta sostener por todos los medios sus cimientos los laborales y los más importantes, los de su propia vida. Sorprende la frialdad con la que el personaje gestiona algunas llamadas, como si intentara resolver igual un problema con el hormigón de su edificio que el desmoronamiento de su familia. Pero esa contención del personaje se viene abajo en las escenas más dramáticas, aquellas en donde Ivan habla por el retrovisor con su padre, y en las cuales Hardy se desata un poco más.

Con una dirección minimalista, una de sus mayores virtudes, además de la humana interpretación de Hardy, es su buen manejo de la tensión. Tanta llamada hace que el espectador entre en un estado de nervios favorecido por el ambiente claustrofóbico donde sucede la acción. Aún así habría que matizar que tiene más de drama que de thriller. Los planos de retrovisor y de carretera, nos dan algo de respiro y nos ayudan a empatizar con la angustia de un hombre atormentado por fantasmas del pasado, y que en este viaje sin marcha atrás, busca enterrarlos y ser coherente consigo mismo. 

Lo mejor: Es una película arriesgada y diferente. Hardy hace un papelón y más teniendo en cuenta que solo le vemos de medio cuerpo.

Lo peor: Algunas llamadas pueden llegar a aburrir más que otras, pero están bien metidas en la trama.



jueves, 14 de agosto de 2014

Chef; cocinar en tiempos de Twitter


Que la cocina está de moda no hace falta que nos lo descubra Jon Favreau. Solo hace falta encender la televisión para ver como se multiplican los realities y programas que con mayor o menor respeto por el arte culinario, tratan sobre este tema. Y no solo en televisión encontramos esta fiebre, los blogs de cocina ya llevan tiempo entre nosotros y la moda de instagramear fotografías de alimentos es cultivada por muchísimos usuarios de Internet. En definitiva, existe una auténtica legión de apasionados del buen comer a los que ahora se les llama foodies¿Por qué hablo de todo esto? Porque precisamente, los medios sociales, en especial Twitter, juegan una baza importante en #Chef, que no por casualidad viene precedida de la famosa almohadilla de la red social del pajarito azul. Esta comedia que cuenta una vez más el sueño americano, serviría para ilustrar un caso de pérdida de reputación on line y cómo es posible darle la vuelta a esta situación (perdonen si la Community Manager que llevo a dentro sale a flote). Quizás sean las reflexiones sobre el mundo 2.0 lo más fresco y original del nuevo trabajo del director de las dos primeras partes de Iron Man;  un film de corte familiar en donde Favreau se ha volcado en casi todas las facetas (también en el guion) y con el que según parece, busca regresar a un cine más modesto y alejado de las superproducciones. 

martes, 12 de agosto de 2014

Carta de despedida a Robin Williams

"Querido Robin Williams, te nos has ido así de imprevisto un día de agosto, un mes que debe tener algo especial para que fallezcan tantas estrellas (Marilyn Monroe, Richard Burton…). Según parece, has decidido dejar voluntariamente este mundo a causa de una profunda depresión. Pero no quisiera escribirte de algo tan gris y regodearme en las causas de tu muerte, eso dejémoslo para otros. Prefiero recordarte con alegría, como ese actor bajito (aunque medías 1,70), con cara de bonachón (aunque fueses un excelente perturbado en Retratos de una obsesión), que lograba con sus interpretaciones transmitirte la magia del cine. Sabías hacernos reír con tu histrionismo y tu facilidad para poner diferentes voces, pero también, como ocurre con los buenos actores, podías ponernos el corazón en un puño bien fuera entonando un poema, poniendo buena cara a una maldita guerra o intentando despertar a la vida a un grupo de enfermos por el que nadie daba ni un céntimo. 

Con tu mirada azul y tu sonrisa (la viva imagen de la felicidad) conquistaste a varias generaciones de espectadores, especialmente a los que como yo nacimos en los 80. Llegaste a niños, a jóvenes que sueñan con cambiar el mundo y también a los adultos más faltos de fantasía, como ese Peter Pan que interpretaste y con el que regresamos a Nunca Jamás. Siempre fuiste como un niño grande, quizás por eso te iban tan bien papeles de un adulto que se resigna a crecer del todo. Coppola le dio la vuelta a esta idea y en Jack eras un inolvidable niño con cuerpo de hombre. Poco a poco te llegaron los reconocimientos pero el mayor mérito para mí y supongo que para otros muchos, es que en tiempos de VHS fueras capaz de reunir a familias de medio mundo en torno al televisor y las hicieras reír y emocionarse a partes iguales. Travestido de una adorable viejecita inglesa, bailando como una locaza el "We are family" o poniendo voz a un locuaz genio en Aladdin dabas muestras de tu gran vis cómica y nos regalabas papeles que nunca olvidaremos. 

Por eso quiero darte las gracias. Gracias por hacernos felices, gracias por tu trabajo.

Nos vemos en tus películas.

martes, 5 de agosto de 2014

Begin again: la música como tabla de salvación


En este páramo que es la cartelera veraniega, en lo que a buenos estrenos se refiere, (especialmente en ciudades más pequeñas) siempre alegra toparse con una película que si bien no es una obra maestra ni lo pretende, te contagia tan buenas sensaciones como Begin Again, la primera producción estadounidense del irlandés John Carney, quien sorprendió a público y crítica con Once (2006), película que rechazaba el formato de musical impostado y teatral y que por el contrario, con un presupuesto ínfimo y actores no profesionales, apostaba por una historia sencilla que sobresalía por saber transmitir el amor por la música que sentía la pareja protagonista (Guy y Girl).  

Pero ya no estamos en Once y las calles de Dublín han sido sustituidas por un Nueva York colorido y vitalista en donde Keira Knigthley pasea en bicicleta y luce mocasines y, pantalones a lo Diane Keaton además de todo tipo de prendas como sacadas de una revista de moda enfocada al público femenino más hipster (o si prefieren evitar neologismos innecesarios, a las modernas de toda la vida). En ese marco tan cinematográfico será donde el destino, en forma de canción, una a Gretta, una chica británica que solo compone para ella y su gata (Keira Knightley), y a Dan un desastrado productor de discos en horas bajas (Mark Rufallo) que ve en ella a un diamante en bruto. 
La ciudad de Nueva York, una protagonista más en Begin Again

El momento de su mágico encuentro, narrado con saltos de tiempo que aportan originalidad al relato, marcará un antes y después en las vidas de sus protagonistas; dos personas heridas a las que le une la pasión por la música, entendida ésta en su composición musical como un proceso creativo sin presiones ni imposiciones de una industria voraz y en su versión más universal, como el arte capaz de provocar sentimientos tan dispares como la alegría o la pena, y de inmortalizar un momento aparentemente banal (el símil de la música de Casablanca es muy acertado). 

De la fusión musical de ambos surgirá una relación redentora para él, de auto descubrimiento para ella, que sortea caer en clichés románticos pero que sabe ser emotiva a su manera (esos auriculares dobles dan mucho juego). Todo ello contado por Carney de forma bonita, agradable, sin prisas, con pinceladas de humor y brochazos de optimismo y esperanza. Un cóctel que conduce inevitablemente a que salgas del cine con una sonrisa y tarareando las canciones de su banda sonora, algo que también sucedía en Once. Buena parte de ese mérito lo tiene el reparto, especialmente sus principales intérpretes, un Mark Ruffalo al que parece irle de seda con este tipo de papeles y una Keira Knightley que se despoja de trajes de época y se atreve a cantar las canciones que escribe su personaje. Del plantel de secundarios destaca la alegría que aporta el personaje de James Corden.

Pero como siempre o casi siempre hay algún pero, no le faltará razón a quien manifieste que este segundo acercamiento a la música y al proceso creativo de ésta, resulte menos sincero en su planteamiento que Once por cuanto abiertamente Begin Again es un trabajo comercial y nada artesano, sin querer ni mucho menos decir con esto que sea inferior en calidad a su predecesora. 

Carney, ex integrante de una banda musical, no se arriesga demasiado y busca repetir una vez más la fórmula anterior pero esta vez con un presupuesto mucho mayor, con estrellas de renombre e ídolos musicales invitados (Adam Levine, el cantante de la banda "Maroon 5" que debuta en el film) y aliviando la carga de drama social que tenía su anterior propuesta. En definitiva, acerca al gran público temas que ya trató anteriormente como por ejemplo: el poder sanador de la música, la gestación de un álbum por artistas cuyo fin no es el mercantilismo ni la gloria personal o la asimilación de la fama. Esto último si bien no estaba en Once sí se trataba en ese documental llamado The Swell Season que surgió a posteriori y que contaba como el éxito afectó de manera diferente a la pareja protagonista de Once (Glen Hansard y Marketá Irglóva). 

Once, una película que rompió muchos clichés asociados al musical


En Begin Again también encontramos una crítica a una industria en donde como dice el personaje de Rufallo "escasean las perlas" y que apuesta por el éxito inmediato y aquel que pueda reportarle mayores beneficios. Son tiempos de niñatos endiosados y de promoción tuitera, pero como se plantea en el film hay vida más allá de eso. 

En definitiva, una película para melómanos, anti alérgicos de Keira Knightley (si no, llevaréis mal que ponga morritos cantando) y para todos aquellos que en general busquen una melodía cargada de buen rollo.

Lo mejor: La química de su pareja protagonista. Su banda sonora (sí, Keira tiene una voz bonita con y sin arreglos), las magníficas vistas y enclaves de Nueva York. Las escenas de grabación de las canciones, perfecta combinación entre localizaciones exteriores y música. La secuencia en donde Dan y Gretta pasean por Times Square escuchando música...

Lo peor: Catherine Keener está algo desaprovechada. Que el personaje de Mark Rufallo siempre encuentre aparcamiento (que estamos en Nueva York!!)



¿Y tú que opinas? Te dejamos con la playlist de la película en Spotify (cortesía de E-One  Films Spain)