jueves, 25 de septiembre de 2014

Vivir es fácil con los ojos cerrados, nuestra candidata a representarnos en los Oscars 2015


Hoy a las doce y media, la Academia de Cine Española ha dado a conocer el nombre de la película que opta a representar a nuestro país en la próxima edición de los Oscars, en la categoría de mejor película de habla no inglesa. La terna estaba entre tres películas muy diferentes entre sí (la independiente 10.000 km, la taquillera y muy publicitada El niño y la ultima ganadora de los Goya, Vivir es fácil con los ojos cerrados). Al final, como ya intuíamos, la Academia se ha decantado por la película de David Trueba, quizás la opción más convencional y previsible.

La incógnita es si Vivir es fácil conseguirá colarse entre las finalistas que opten al Oscar el próximo 22 de febrero de 2015. La gran mayoría de países ya ha seleccionado su película candidata, aquí puedes ver el listado provisional de aspirantes que ha elaborado la completa web Premios OscarsEntre las aspirantes están Mommy, el último trabajo del jovencísimo director canadiense Xavier Dolan que ya se hizo con el Premio del Jurado en Cannes (compartido junto con el veterano Jean-Luc Godard) y que se puede ver estos días en el Festival de San Sebastián. 

Ida, la candidata de Polonia

Otra de las candidatas es Cantinflas, película mexicana que interpreta el actor español Óscar Jaenada, y por la que el intérprete ha recibido buenas críticas en el país de origen del inolvidable cómico. Sin olvidar, la argentina Relatos salvajes (Damian Szifron), la última de los hermanos Dardenne (Two days, one night) o la reciente Palma de Oro de Cannes, la turca Winter Sleep (Nuri Bilge Ceylan). Una de nuestras favoritas es la polaca, Ida (Pavel Pawlikowski) una de las apuestas fuertes por conseguir el Oscar de mejor película de habla no inglesa, el mismo galardón que el año pasado logró llevarse la italiana, La granBelleza.  
¿Qué te parece la opción de la Academia? ¿Crees que tenemos posibilidades de colarnos entre las candidatas finales?

*Finalmente, la opción española se quedó fuera de la lista.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Sorteamos cinco entradas para asistir al preestreno de La entrega



Concurso cerrado

Gracias a Sensacine sorteamos 5 entradas dobles para ver el 23 de septiembre en los cines Kinépolis de Madrid, La entrega, segunda película del director belga, Michael R. Roskam, quien con su primer trabajo Bullhead ya consiguió repercusión internacional  al lograr que su película fuera nominada al Oscar a mejor película extranjera. Esta es su primera incursión con producción estadounidense y actores de la talla de Tom Hardy, a quien recientemente vimos en Locke, Noomi Rapace o el tristemente desaparecido James Gandolfini. 

El guion de La entrega (The drop) corre a cargo del escritor estadounidense Dennis Lehane, muy conocido por ser el autor de tres novelas que luego han sido llevadas al cine con éxito; Mystic River, Adiós pequeña adiós y la película de Scorsese, Shutter Island.  

Si no quieres perderte esta película echa un vistazo a las bases del concurso. 

Cómo participar

Para conseguir una de las 5 entradas dobles tendrás que seguir una serie de pasos:

1. Tendrás que hacerte seguidor de alguna de nuestras redes (twitter o Facebook), y de alguna de las redes de Sensacine (twitterFacebook o Google+).

2. Tienes que escribir un tuit que mencione a @Sensacine y @Cineenconserva. 

Algo así: "Me encantaría asistir al preestreno en Madrid de "La entrega".Gracias a @SensaCine y @Cineenconserva no me lo pierdo!". Si no tienes Twitter puedes incluir un mensaje parecido en la actualización que pongamos en Facebook de dicho concurso.

3. Después de escribir el tweet, tienes que enviar un email a cineenconserva@gmail.com  con el asunto "Concurso La entrega" y en donde respondáis a la siguiente pregunta. ¿Cuál era el nombre de la precuela de una famosa saga de ciencia ficción protagonizada por Noomi Rapace?. Por favor, indicad vuestro nombre y apellidos para poder participar.

Recordad que tenéis hasta el 19 de septiembre para participar. Como ya es habitual, avisaremos a los ganadores por email y también se comunicará por redes sociales. 

Mucha suerte.




jueves, 11 de septiembre de 2014

Cinema Paradiso, ¿película sobrevalorada o el mejor homenaje que se ha hecho al cine?


Cinema Paradiso, el clásico de Giuseppe Tornatore que se estrenó en 1989, ha cumplido 25 años y se ha vuelto a reponer en más de 100 salas de nuestro país. (listado de cines donde puede verse). Motivo más que suficiente para que en esta ocasión, como ya hicimos con Guerra Mundial Z, os traigamos otro duelo dialéctico. En esta ocasión, de nuevo soy la defensora ya que nuestro invitado, Alberto Magariño, no se corta y la despelleja sin ningún ápice de sentimiento. De paso aprovechamos para preguntaros, ¿es una película sobrevalorada o por el contrario, es el mejor homenaje que se ha hecho al séptimo arte?

domingo, 7 de septiembre de 2014

Los asesinatos de mamá; mi madre es una serial killer


No deja de ser curioso que el monográfico de la revista Versión Original (y ya llevan más de 200 números) que ha tenido mayor aceptación entre los colaboradores, a la hora de querer escribir sobre ese tema, haya sido el de Asesinos en el Cine. Tanto es así que por primera vez se han publicado dos números sobre el mismo tema. Nos hemos matado (afortunadamente no es una expresión literal) por regar las páginas de sádicos, perturbados y mala gente en general. De entre todas estas joyas, yo he escogido a una asesina, la singular ama de casa que protagoniza una de las películas más divertidas de John Waters, Los asesinatos de mamá. 


Os dejo con parte del texto que he escrito, podéis encontrar el resto así como los recomendables artículos de mis compañeros en el enlace que pongo al final del post.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Locke; una larga noche


La noche siempre ha sido una buena aliada para los conductores. Suele haber menos tráfico, mayor tranquilidad y si vas solo y no sufres de miopía, hasta puede convertirse en una experiencia muy placentera. Todo lo contrario de lo que le sucede al protagonista de Locke, segunda película del director británico Steven Knight (Redención), interpretada por un solo actor, como ocurría en otros experimentos fílmicos anteriores como Buried del español Rodrigo Cortés o Cuando todo está perdido de J. C Chandor. Aquí el encargado de sostener todo el peso del libreto de Knight, recordado también por ser el autor de Promesas del Este, es el británico Tom Hardy, si me lo permiten uno de los actores más interesantes y atractivos del panorama actual, capaz de dar lo mejor tanto en blockbusters como El caballero oscuro, la leyenda renace como en trabajos de autor, dramas de época o lo que se ponga por delante. En esta ocasión, se ha ganado mi admiración por el recital interpretativo que se come él solito, aunque haya otros intérpretes como Olivia Colman (fantástica en Tyrannosaur) o el chico de Lo imposible, Tom Holland, que conversan por teléfono durante el trayecto con el protagonista

Contada en tiempo real, en 85 minutos, Locke ofrece al espectador un viaje en coche de lo más movidito, pero no porque incluya acción, carreras y adrenalina, sino por todas las emociones que allí se van a desatar. La trama comienza cuando Ivan Locke, constructor casado y con dos hijos, se dispone a regresar a casa a ver un partido de su equipo favorito. Pero en el último momento recibe una llamada y toma una decisión que le hará conducir hasta Londres, poniendo en juego su vida personal y laboral. La decisión elegida es el tema central de esta obra pues es la que marca el devenir de los acontecimientos y que en un ejercicio de originalidad, el guion pone sobre la mesa en el primer momento. Los minutos restantes están dedicados a como el constructor intenta sostener por todos los medios sus cimientos los laborales y los más importantes, los de su propia vida. Sorprende la frialdad con la que el personaje gestiona algunas llamadas, como si intentara resolver igual un problema con el hormigón de su edificio que el desmoronamiento de su familia. Pero esa contención del personaje se viene abajo en las escenas más dramáticas, aquellas en donde Ivan habla por el retrovisor con su padre, y en las cuales Hardy se desata un poco más.

Con una dirección minimalista, una de sus mayores virtudes, además de la humana interpretación de Hardy, es su buen manejo de la tensión. Tanta llamada hace que el espectador entre en un estado de nervios favorecido por el ambiente claustrofóbico donde sucede la acción. Aún así habría que matizar que tiene más de drama que de thriller. Los planos de retrovisor y de carretera, nos dan algo de respiro y nos ayudan a empatizar con la angustia de un hombre atormentado por fantasmas del pasado, y que en este viaje sin marcha atrás, busca enterrarlos y ser coherente consigo mismo. 

Lo mejor: Es una película arriesgada y diferente. Hardy hace un papelón y más teniendo en cuenta que solo le vemos de medio cuerpo.

Lo peor: Algunas llamadas pueden llegar a aburrir más que otras, pero están bien metidas en la trama.



jueves, 14 de agosto de 2014

Chef; cocinar en tiempos de Twitter


No hace falta que Jon Favreau nos descubra que la cocina está de moda. Basta encender la televisión para ver cómo han proliferado los realities y programas que transcurren entre fogones. Pero esta fiebre por lo culinario y el buen comer traspasa la televisión. Los blogs de cocina ya llevan tiempo entre nosotros, al igual, que la fiebre por instagramear aquello que comemos, ensalzando siempre el lado más estético de los alimentos. 

Y se preguntarán, ¿por qué me habla de esto? Pues, porque, en  #Chef, los medios sociales, sobre todo Twitter, juegan una baza relevante. De hecho, esta comedia serviría para ilustrar un caso de pérdida de reputación en la red y cómo es posible revertir esta situación. Quizás sean estas reflexiones acerca de la identidad digital, el aporte más fresco y original del nuevo trabajo de John Favreau, director de las dos primeras partes de Iron Man. Un filme de corte familiar con el que el estadounidense regresa a un cine más modesto, alejado de aquellas superproducciones que le han hecho más popular. 

martes, 12 de agosto de 2014

Carta de despedida a Robin Williams

"Querido Robin Williams, te nos has ido así de imprevisto un día de agosto, un mes que debe tener algo especial para que fallezcan tantas estrellas (Marilyn Monroe, Richard Burton…). Según parece, has decidido dejar voluntariamente este mundo a causa de una profunda depresión. Pero no quisiera escribirte de algo tan gris y regodearme en las causas de tu muerte, eso dejémoslo para otros. Prefiero recordarte con alegría, como ese actor bajito (aunque medías 1,70), con cara de bonachón (aunque fueses un excelente perturbado en Retratos de una obsesión), que lograba con sus interpretaciones transmitirte la magia del cine. Sabías hacernos reír con tu histrionismo y tu facilidad para poner diferentes voces, pero también, como ocurre con los buenos actores, podías ponernos el corazón en un puño bien fuera entonando un poema, poniendo buena cara a una maldita guerra o intentando despertar a la vida a un grupo de enfermos por el que nadie daba ni un céntimo. 

Con tu mirada azul y tu sonrisa (la viva imagen de la felicidad) conquistaste a varias generaciones de espectadores, especialmente a los que como yo nacimos en los 80. Llegaste a niños, a jóvenes que sueñan con cambiar el mundo y también a los adultos más faltos de fantasía, como ese Peter Pan que interpretaste y con el que regresamos a Nunca Jamás. Siempre fuiste como un niño grande, quizás por eso te iban tan bien papeles de un adulto que se resigna a crecer del todo. Coppola le dio la vuelta a esta idea y en Jack eras un inolvidable niño con cuerpo de hombre. Poco a poco te llegaron los reconocimientos pero el mayor mérito para mí y supongo que para otros muchos, es que en tiempos de VHS fueras capaz de reunir a familias de medio mundo en torno al televisor y las hicieras reír y emocionarse a partes iguales. Travestido de una adorable viejecita inglesa, bailando como una locaza el "We are family" o poniendo voz a un locuaz genio en Aladdin dabas muestras de tu gran vis cómica y nos regalabas papeles que nunca olvidaremos. 

Por eso quiero darte las gracias. Gracias por hacernos felices, gracias por tu trabajo.

Nos vemos en tus películas.