Fue en 1911 cuando el italiano Riccioto Canudo etiquetó al cine como el séptimo de
los artes. Desde entonces, el cine, dotado de su propio lenguaje, ha ido
evolucionando y algunos como Tarantino hasta se aventuran a decir que con la llegada del digital ha muerto. Por fortuna, este arte sigue bebiendo de
sus hermanas la pintura, escultura, música, poesía o arquitectura. Como en el
ejemplo que hoy nos trae nuestra firma invitada, José María López Revuelta,
Comunicador Audiovisual e Historiador de Arte, quien esta vez nos escribe sobre las
muchas referencias artísticas que subyacen bajo La piel que habito (2011, Pedro Almódovar). Un estupendo artículo que según el propio autor "nos
hace reflexionar en la manera actual de construir las imágenes de la que somos herederos".

