viernes, 12 de febrero de 2016

Crítica El Renacido de Alejandro González Iñárritu

Árbol de fuertes raíces
Por Álvaro Rodríguez Abreu


Hace unos meses leía una entrevista a Alejandro González Iñárritu, que más bien se antojaba una lección de cómo hacer cine. En ella, el director mexicano daba una serie de consejos inspiradores para aquellos a los que nos apasiona el séptimo arte. Venía a decir el realizador de 21 gramos (2003), que el cine debe ser una extensión de uno mismo, de las virtudes pero, sobre todo, de las miserias. Subrayaba que para ser director, uno debe ser un luchador nato ante los obstáculos que la vida te plantea. También hablaba, como ya hizo no hace mucho tiempo, del concepto de superhéroes, del que no reparó en volver a expresar lo irreal que le parece. Una visión además, en sus palabras, tóxica para la cultura. «Los humanos son los verdaderos superhéroes», que se lo digan sino a Hugh Glass, el protagonista de su última obra.

domingo, 7 de febrero de 2016

Truman se convierte en la triunfadora de la 30 edición de los Premios Goya


Empezaron los Goya de este año a ritmo de musical (sí, otra vez) ante la mirada extrañada de Juliette Binoche, nominada como mejor actriz por Nadie quiere la noche, quien seguramente debió pensar que "la gran fiesta del cine español" era otra cosa. Ni ella ni Tim Robbins fueron los únicos asombrados, la gala fue una de las más irregulares y arrítmicas que se han visto en los últimos años. Hubo de todo: desde fallos de sonido y realización, hasta retiradas de micrófonos a premiados 
importantes  (Natalia de Molina) o espectáculos que no encajaban en una ceremonia de este calibre, como una tamborrada de Calanda para homenajear a Luis Buñuel y numeritos de magia. Por no mencionar todo un clásico: la larga duración del evento, algo lógico si tenemos en cuenta que el presentador, Dani Rovira, se extendió bastante en varios de sus monólogos (algunos con más chispa que otros, dicho sea de paso). 

viernes, 5 de febrero de 2016

Crítica de Spotlight


Spotlight: Periodismo de investigación en estado puro

Por José Manuel Rodríguez Pizarro
Redactor-colaborador de la revista de cine ‘Versión Original

El ejercicio de la profesión periodística ha sido, y sigue siendo, un filón para los guionistas pese a que la realidad a la que se enfrentan los informadores en su día a día, y por todo el mundo, es bastante espinosa. Al paro y la precariedad existentes en el sector periodístico, en países como España, se suman problemas mucho más graves, como los periodistas que son asesinados por desempeñar su profesión.

Recientemente, Reporteros sin Fronteras ha denunciado que, durante el pasado año, casi dos de cada tres de los más de 100 reporteros asesinados fallecieron en países donde no existe un conflicto bélico declarado. Es decir, ya no sólo los matan en países “en guerra”. Este dato nos recuerda lo complicado que resulta informar sobre lo que ocurre en distintos puntos del planeta, así como los riesgos de encarcelamiento y secuestro que sufren los informadores, por ejemplo, en países como Siria, Iraq, Egipto, Turquía, China, Rusia o México, entre otros.

Volviendo al terreno de la ficción, las idas y venidas de un periodista –tanto en la redacción de un periódico, con sus colegas, como en sus salidas, en busca de esa verdad incómoda que algunos quieren ocultar– son casi siempre un material sumamente atractivo para poder ser narrado a través del lenguaje cinematográfico. No han sido pocos precisamente los periodistas que recordamos en historias para el séptimo arte. Por citar algunos, destacamos a unos pletóricos Robert Redford y Dustin Hoffman metidos en la piel de Bob Woodward y Carl Bernstein, –que, con su investigación periodística, fueron capaces de derribar a Nixon, en la película Todos los hombres del presidente (1976)– o a un Al Pacino en estado de gracia, que interpreta en El dilema (1999) a un periodista de investigación que saca a la luz un secreto oculto de la industria tabacalera.

A una larga ristra de obras cinematográficas sobre periodistas hay que añadir otra más, pero no una cualquiera, estamos hablando de una película imprescindible de 2015, nominada a seis premios Óscar, entre los que se encuentran las categorías de mejor película, mejor director y mejor guion original. Se trata de Spotlight, dirigida por Tom McCarthy, uno de los guionistas de la emotiva Up (2009) y artífice de algunos títulos imprescindibles del cine estadounidense independiente de las últimas décadas como The Visitor (2007) o Vías cruzadas (2003). En esta ocasión, McCarthy, que también participa en el guion, parte de un caso real: el escándalo de los abusos sexuales cometidos, durante decenios, por distintos sacerdotes de Boston y cómo la Iglesia Católica de Massachusetts los ocultó intencionadamente. La investigación realizada por un grupo de periodistas del periódico The Boston Globe destapó estos acontecimientos y su trabajo fue galardonado con el premio Pulitzer al servicio público de 2003.


No obstante, los derroteros narrativos no se encaminan a los casos de pederastia en sí sino más bien al proceso emprendido por un equipo de valientes periodistas de la unidad de investigación del periódico The Boston Globe, llamada ‘Spotlight’. En el equipo capitaneado por Walter ‘Robby’ Robinson, editor de ‘Spotlight’ (Michael Keaton), le acompañan tres reporteros de su máxima confianza: Michael Rezendes (Mark Ruffalo), Sacha Pfeiffer (Rachel McAdams) y Matt Carroll (Brian d’Arcy James).

El principio del fin del silencio en torno a estos abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos se activa con la llegada de Marty Baron (Liev Schreiber), exdirector del Miami Herald, al Boston Globe, en 2001, en un momento crucial al que se enfrenta la prensa escrita. Se aventuran posibles despidos en el periódico; es el comienzo de lo que será más tarde la hegemonía de Internet, y la prensa escrita se resiente. Sin embargo, Baron, si bien al principio tantea la posibilidad de hacer recortes en la plantilla, apuesta por un periodismo de calidad, capaz de destapar alcantarillas, que, en este caso, afectan a la Iglesia Católica, en el seno de una sociedad como la de Boston: religiosa y conservadora. Baron será el instigador para que la maquinaria desenmascaradora se ponga en marcha.

El sótano en el que se hallan los miembros de la unidad ‘Spotlight’ es toda una declaración de intenciones y una metáfora de ese trabajo de periodistas de investigación, que se adentran, durante meses, en un caso complejo, con profundas ramificaciones. Un ejemplo del buen Periodismo de Investigación, en estado puro.




Sólo hay un acontecimiento que hace tambalear el que se den a conocer los detalles del escándalo: los atentados del 11-S, que conmocionaron a los EE.UU. y a todo el mundo. La tenacidad y la valentía de los periodistas no tienen límite y dan sus esperados resultados en el clímax final de esta epopeya periodística: la salida de los ejemplares desde la rotativa, por la noche, en una fecha cercana a la epifanía del año 2002. Un regalo de reyes –siguiendo la tradición española– para la jerarquía eclesiástica.

"El sótano en el que se hallan los miembros de la unidad ‘Spotlight’ es toda una declaración de intenciones y una metáfora de ese trabajo de periodistas de investigación, que se adentran, durante meses, en un caso complejo, con profundas ramificaciones."

Como en las grandes gestas del cine político, los periodistas que trabajan en una dura investigación viven tan absorbidos y entregados a esta misión que se olvidan, en parte, del discurrir de sus facetas personales. Tan sólo se deja entrever que Marty Baron está soltero, que Michael Rezendes acaba de romper con su chica o que Sacha Pfeiffer vive con su novio o marido, y que acompaña a su abuela a misa, aunque ella haya perdido la fe.

Spotlight alcanza su grandeza, en mi opinión, al centrarse en lo importante, en lo esencial: en la osadía de estos profesionales de la comunicación y en cómo no hay que dejarse cautivar por cantos de sirena y llegar siempre hasta el final. El propio Marty Baron se lo dice así a sus empleados: “la gran historia no está en los curas, como individuos, está en la institución; práctica y política, hay que apuntar contra los males del sistema”. Toda una buena lección de periodismo para novatos y veteranos de este viejo y maravilloso oficio.

Lo mejor: La magistral manera de McCarthy para adentrarnos en los vericuetos de la redacción de un periódico y de una investigación periodística de calado. El rotundo guion y las creíbles interpretaciones de esta epopeya periodística que se recordará durante mucho tiempo.

Lo peor: A veces, si uno se despista mientras la ve, puede perder el hilo de la trama, de la que forman parte periodistas, editores, abogados, sacerdotes, cardenales, víctimas… Los más puristas podrán percibir, en cuanto a su realización, un cierto halo a película hecha para televisión.


Dirección: Tom McCarthy
Título original: SpotlightPaís: USA. Año: 2015. Duración: 121 min. Género: Drama, periodismoIntérpretes: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Stanley Tucci, Brian d'Arcy James... Guion: Thomas McCarthy, Josh Singer.
Música: Howard Shore. Fotografía: Masanobu Takayanagi


miércoles, 20 de enero de 2016

Crítica Los odiosos ocho (The hateful eight)


Mascando diálogos
Por María José Agudo


Nieve, ese fue el concepto sobre el que trabajó Morricone antes de componer la banda sonora de la octava película de Tarantino. En efecto, la nieve es un elemento crucial en el nuevo divertimento del director de Pulp Fiction. Es la excusa para hacer coincidir en la trama a una serie de personajes de dudosa moralidad; la mayoría de ellos aún sangrando por las heridas no visibles que ha dejado la Guerra Civil Americana. Todos ellos escupen por sus bocas algo más que tabaco: las réplicas y contrarréplicas de papá Quentin, quien esta vez aumenta aún más la dosis de verborrea, hasta llegar a resultar algo cargante. 

martes, 19 de enero de 2016

Sorteamos una entrada doble para la premiere de Embarazados


CONCURSO CERRADO

Con el 2016 llegan los nuevos propósitos y uno de ellos -tan lícito como cualquier otro-, puede ser por ejemplo: ver más cine español. Si es así estás de suerte, porque gracias a Sensacine sorteamos 1 entrada doble para asistir al preestreno de la comedia Embarazados, el segundo largometraje de la directora Juana Macías, cuyo reparto encabezan Paco León y Alexandra Jiménez. 

La cita será el próximo 28 de enero a las 20:00 horas en Kinépolis Ciudad de la Imagen (Madrid) 

Cómo participar

Para conseguir la entrada tendrás que seguir una serie de pasos:

1. Tendrás que hacerte seguidor de alguna de nuestras redes (twitter o Facebook), y de alguna de las redes de Sensacine (twitterFacebook o Google+).

2.  Envía un email a cineenconserva@gmail.com  con el asunto "Concurso Embarazados" en donde respondas a la siguiente pregunta. ¿Cómo se llamaba la primera película de la directora de Embarazados, Juana Macías?  Por favor, indica tu nombre y apellidos para que podamos gestionar el concurso de forma correcta.

Recordad que tenéis hasta el 26 de enero a las 15:00 horas para participar. Desde Cine en conserva nos pondremos en contacto con la persona ganadora. Suerte!!

jueves, 14 de enero de 2016

El renacido y Mad Max lideran las nominaciones a los Oscars



Tras unos Globos de Oro con sorpresas, estábamos impacientes por conocer los nominados a la 88 edición de los Oscars, gala que este año se encargará de presentar el actor cómico Chris Rock el próximo 28 de febrero.

En esta edición, las películas que lideran las candidaturas son El renacido (12), el film que puede, de una vez por todas, otorgarle un Oscar a Leonardo Dicaprio como mejor actor, y con 10, el mejor blockbuster del 2015, Mad Max: Furia en la carretera. 



Entre las ausencias destacadas, cabe mencionar la no inclusión de Carol en la categoría de mejor película, pese a que ya había cosechado premios importantes y opta a 9 Baftas (los galardones de la Academia Británica de Cine y TV). 

Este año, por cierto, la categoría de mejor película la componen 8 largometrajes, dándose la curiosidad de que dos de ellas son irlandesas (Brooklyn y La habitación). Sorprende también que los académicos hayan obviado al afamado guionista Aaron Sorkin, quien viene de ganar el Globo de Oro a mejor guion con Steve Jobs. 

Por otro lado, Tarantino no recoge demasiado con Los odiosos ocho, tan solo obtiene 3 nominaciones, una de ellas para el gran Ennio Morricone quien competirá entre otros con todo un maestro: John Williams, candidato por 50º vez y ganador en cinco ocasiones. Mérito también tiene que el veterano director de fotografía Roger Deakins vuelva a conseguir una nueva nominación (la 13º), en este caso por Sicario. Pero si hablamos de logros, no puede faltar que mencionemos a Jennifer Lawrence, quien consigue su 4ª nominación consecutiva con tan solo 25 años. Su binomio con David O´ Russel le ha abierto las puertas del cielo, al menos el de Hollywood.

Para celebrar; la inclusión de Del revés y Ex- Machina en la categoría de mejor guion original, y por supuesto, la nueva nominación para el figurinista español Paco Delgado, quien ya estuvo nominado por mejor diseño de vestuario en Los miserables, y ahora repite por su espectacular trabajo en La chica danesa, también de Tom Hooper. 


Mejor película:
El renacido
La habitación
Spotlight
Marte (The martian)
Mad Max: Furia en la carretera
El puente de los espías
La gran apuesta
Brooklyn

Mejor director:
Tom McCarthy (Spotlight)
Alejandro González Iñárritu (El renacido)
Adam McKay (La gran apuesta)
George Miller (Mad Max: Furia en la carretera)
Lenny Abrahamson (La habitación)

Mejor actor protagonista:
Leonardo Dicaprio (El renacido)
Michael Fassbender (Steve Jobs)
Bryan Cranston (Trumbo: la lista negra de Hollywood)
Matt Damon (Marte)
Eddie Redmayne (La chica danesa)


Mejor actor de reparto:
Mark Rylance (El puente de los espías)
Christian Bale (La gran apuesta)
Sylvester Stallone (Creed: la leyenda de Rocky)
Mark Ruffalo (Spotlight)
Tom Hardy (El renacido)
Mejor actriz protagonista:
Brie Larson (La habitación)
Saoirse Ronan (Brooklyn)
Jennifer Lawrence (Joy)
Charlotte Rampling (45 años)
Cate Blanchett (Carol)
Mejor actriz de reparto:
Alicia Vikander (La chica danesa)
Jennifer Jason Leigh (Los odiosos ocho)
Rooney Mara (Carol)
Kate Winslet (Steve Jobs)
Rachel McAdams (Spotlight)

Mejor guion original:
Spotlight (Thomas McCarthy, Josh Singer)
Del revés (Michael Arndt)
El puente de los espías (Matt Charman, Ethan Coen, Joel Coen)
Ex Machina (Alex Garland)
Straigh Outta Compton (Andrea Berloff, Jonathan Herman)

 Mejor guion adaptado:
La gran apuesta (Adam McKay, Charles Randolph)
La habitación  (Emma Donoghue)
Brooklyn (Nick Hornby)
Marte (Drew Goddard)
Carol (Phyllis Nagy)

Mejor película extranjera:
El hijo de Saúl (Hungría)
Mustang (Francia)
A war (Dinamarca)
El abrazo de la serpiente (Colombia)
Theeb (Jordania)


Mejor película de animación:
Del revés (Estados Unidos)
Anomalisa (Estados Unidos)
La oveja Shaun: la película (Reino Unido)
El niño y el mundo (Brasil)
When Marnie was there (Japón)

Mejor banda sonora original:
Thomas Newman (El puente de los espías)
Carter Burwell (Carol)
Jóhann Jóhannsson (Sicario)
John Williams (Star Wars episodio VII: el despertar de la fuerza)
Ennio Morricone (Los odiosos ocho)


Mejor canción original:
"Earned It" (50 sombras de Grey)
"Manta Ray" (Racing Extinction)
"Simple Song #3" (La juventud)
"Til It Happens To You" (The hunting ground)
"Writing's on the Wall" (Spectre)
Mejor fotografía:
Edward Lachman por Carol
Robert Richardson por Los odiosos ocho
Roger Deakins por Sicario
Emmanuel Lubezki por El renacido
John Seale por Mad Max: Furia en la carretera


Mejor diseño de producción:
El puente de los espías
Carol
Mad Max: Furia en la carretera
La chica danesa
Marte
Mejor vestuario:
Cenicienta
Carol
La chica danesa (Paco Delgado)
Mad Max: Fury road
El renacido

Mejor montaje:
Spotlight
Star Wars VII: el despertar de la fuerza
Mad Max: Furia en la carretera
La gran apuesta
El renacido


Mejor maquillaje y peluquería:
Mad Max: furia en la carretera
El abuelo que saltó por una ventana y se largó
El renacido
Mejor sonido:
Mad Max: Furia en la carretera
Star Wars: El despertar de la fuerza
Marte
El renacido
El puente de los espías

Mejores efectos sonoros:
Mad Max: Furia en la carretera
Star Wars: El despertar de la fuerza
Marte
El renacido
Sicario

Mejores efectos visuales:
Mad Max: Furia en la carretera
Star Wars: El despertar de la fuerza
Marte
El renacido
Ex machina

Mejor documental:
Amy (La chica detrás del nombre)
La mirada del silencio
Cartel Land
Winter on Fire
What happened, Miss Simone?

Mejor cortometraje de acción real:
Ave Maria
Day one
Everything will be okay 
Shok
Stutterer
Mejor cortometraje documental:
Body Team 12´
Chau, beyond the lines
Claude Lanzmann: Spectres of the Shoah
A girl in the river: the price of forgiveness
Last day of freedom

Mejor cortometraje animado:
Historia de un oso (Chile)
Prologue (Reino Unido)
Sanjay´s Super team (Estados Unidos)
We can´t live whithout Cosmos (Rusia)
El mundo del mañana (Estados Unidos)




martes, 12 de enero de 2016

Crítica de Joy de David O. Russell




Volvemos a la carga y retomamos el blog que ya iba siendo hora (hasta algún mensaje nos ha llegado para que volviésemos a incorporar nuevos contenidos, y no, no eran familiares, lo prometo). Lo hacemos con la película que le ha valido a la nueva novia de América, Jennifer Lawrence, su tercer Globo de Oro. Hablamos de Joy, el último trabajo del para muchos sobrevalorado David O. Russell. 

Invitado por Sensacine al preestreno, Julio César Agudo nos cuenta sus impresiones.

Joy
por Julio César Agudo

Joy supone la tercera película en poco más de tres años de David O. Russell protagonizada por el que ya podemos denominar su particular trío calavera: Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y Robert de Niro. Tras dar su toque a una comedia romántica El lado bueno de las cosas, y a una historia de estafadores y estafados, La gran estafa americana, Russell vira hacia el docudrama en este biopic libre de la estrella de la teletienda estadounidense de los 90, Joy Mangano.

Que el realizador neoyorquino es un buen contador de historias no lo dudamos; que quizás se lo tiene un poco creído, tampoco. Desde que se consagrase como un habitual de las quinielas tras El luchador, con Christian Bale como apuesta segura, Russell se lo ha jugado todo a una carta, Jennifer Lawrence. Con ella como vehículo de lucimiento pretende seguir siendo uno de los favoritos del stablishment hollywoodiense. Y esta vez va a ser que no. No, porque por mucha pantalla que se coma la Lawrence, resulta un tanto inverosímil que a su edad y prescindiendo de un maquillaje que la envejezca, interprete a una madre de treinta y tantos con varios hijos a cuesta. No, porque esta vez la química con Bradley Cooper es mucho menor, y el papel de este se revela como poco más que un cameo vacuo e insípido. Y no, porque este Robert De Niro resulta aún menos digestivo que el comedias familiares sin pretensiones ni complejos (Los padres de ella, Todos están bien). Tiene mérito, sin duda, como Lawrence ha ido acaparando todo el protagonismo en esta particular trilogía, hasta presentarse aquí como una Erin Brockovich de las fregonas, como una madre coraje (su abuela dixit), domesticadora de machistas y machitos. Una heroína con tintes a lo Cenicienta que por supuesto, sale victoriosa, aunque no sin cortarse antes la melena.



Aunque a lo largo de la trama O. Russell juegue con distintos géneros (comedia, melodrama...) e incorpore escenas de los más costumbristas (retrato de la familia disfuncional) al final, termina tirando de una constante en su filmografía: la loa a los valores americanos de ascenso y caída, de redención y superación, de lo duro y reconfortante que es alcanzar el éxito, al fin y al cabo. Sin embargo, esta vez por el camino pierde la frescura de El lado bueno de las cosas o los excelentes personajes de La gran estafa americana, presentando una película plana, correcta, pero con tufillo a telefilme de sobremesa.

Lo mejor: El rostro de Jennifer Lawrence, gracias a él se aporta algo de expresividad a la película. Los papeles femeninos, con cuatro generaciones de actrices llevando el peso narrativo del film. Ver, aunque sea por unos instantes, al Robert de Niro de hace 25 años.

Lo peor: Ver al Robert de Niro de hoy día. Bradley Copper, con un papel insulso. El doblaje en castellano a los personajes de otras nacionalidades y lenguas (un clásico).